EUA planejam revogar cidadania de 250 naturalizados até setembro
El gobierno de Estados Unidos ha anunciado su intención de presentar al menos 250 procesos para revocar la ciudadanía de ciudadanos naturalizados hasta el 30 de septiembre de 2026, fecha que marca el cierre del actual año fiscal del país. Esta información fue confirmada por un funcionario del Departamento de Justicia a CBS News el 18 de junio de 2026. Las acciones se llevarán a cabo en tribunales federales de diversas regiones de Estados Unidos y representan un aumento significativo en el uso de la desnaturalización, un mecanismo legal que permite al gobierno retirar la ciudadanía de aquellos que la obtuvieron mediante fraude o información falsa durante el proceso migratorio. Entre 1990 y 2017, el promedio de procesos de desnaturalización en Estados Unidos fue de 11 por año. La nueva meta de 250 acciones hasta septiembre de 2026 supera en más de 20 veces esta cifra histórica. En las semanas previas al anuncio, el Departamento de Justicia ya había presentado varias decenas de procesos bajo esta nueva estrategia, que forma parte del endurecimiento de las políticas migratorias del gobierno del presidente Donald Trump. Los procesos de desnaturalización se centran exclusivamente en ciudadanos naturalizados, es decir, personas nacidas fuera de Estados Unidos que han adquirido la ciudadanía estadounidense. Actualmente, hay alrededor de 24 millones de ciudadanos naturalizados en el país. La legislación estadounidense permite la revocación de la ciudadanía si se demuestra que fue obtenida de manera ilegal o fraudulenta, incluyendo la omisión de antecedentes criminales o la presentación de información falsa durante el proceso de inmigración. En 2025, el gobierno amplió las categorías de casos considerados prioritarios para desnaturalización, aunque no se han especificado los perfiles que ahora se incluyen en esta lista. Los ciudadanos que enfrenten estos procesos tendrán derecho a defensa y podrán impugnar las acusaciones en la corte. Para que se logre la revocación de la ciudadanía, el gobierno deberá convencer a jueces federales de que hubo irregularidades en el proceso de naturalización. Si las acciones son exitosas, los afectados perderán los derechos asociados a la ciudadanía estadounidense y generalmente regresarán a su estatus migratorio anterior, que suele ser el de residente permanente con green card, lo que podría llevarlos a enfrentar procesos de deportación a sus países de origen. El Departamento de Justicia continuará presentando nuevas acciones hasta el cierre del año fiscal en septiembre de 2026.