Flávio Bolsonaro, a cópia malfeita do pai preso
En un intento por acercarse al electorado evangélico y femenino, Flávio Bolsonaro ha comenzado a utilizar un chaleco antibalas en sus eventos públicos. Esta medida busca garantizar su seguridad, pero también recuerda la agresión que sufrió su padre, Jair Bolsonaro, en Juiz de Fora. Flávio, conocido como "Zero Um", intenta presentarse como una versión moderada de su padre, aunque muchos consideran que su imagen es una mala copia. Flávio ha participado en eventos como la Marcha para Jesús, que en años anteriores congregaba a más de un millón de personas, pero este año atrajo a menos de 40 mil asistentes. Esto refleja un cambio en la percepción del electorado evangélico, que no debe confundirse con los seguidores más radicales de Bolsonaro. En su primer año de mandato, Jair Bolsonaro prometió trasladar la embajada de Brasil en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, pero no cumplió con esta promesa. Flávio, por su parte, visitó Jerusalén y, al no saber qué rezar en el Muro de las Lamentaciones, optó por leer en su celular. Actualmente, Flávio busca una mujer para acompañarlo en su candidatura, después de que su padre cambiara a Janaina Paschoal por el general Hamilton Mourão en su propia campaña. La senadora Tereza Cristina ha expresado su deseo de no participar, mientras que Júlia Zanatta, diputada federal de Santa Catarina y firme seguidora de Bolsonaro, espera ser elegida. Zanatta ha estado involucrada en movimientos de la extrema derecha y ha hecho declaraciones sobre la inflación en Brasil, aunque no pudo proporcionar cifras exactas sin consultar Google. Las mujeres representan la mayoría del electorado brasileño y jugaron un papel crucial en la victoria de Lula sobre Bolsonaro en 2022. Según la última encuesta de Meio Ideia, el 47,6% de las mujeres planean votar por Lula en la segunda vuelta, en comparación con el 39% que apoya a Flávio. En el caso de los hombres, la diferencia es más estrecha, con un 45,3% para Lula y un 44% para Flávio. La búsqueda de una candidata a la vicepresidencia por parte de Flávio parece más un acto de necesidad y oportunismo que un genuino interés por el electorado femenino. Antes de buscar una compañera de fórmula, Flávio debería asegurarse de la viabilidad de su propia candidatura, que actualmente enfrenta serias dificultades.