Vítimas de violência terão carência maior em fundo do turismo
Microempresarias del sector turístico que sean víctimas de violencia doméstica o de género podrán solicitar la suspensión temporal de los pagos de financiamientos obtenidos a través del Fungetur (Fondo General de Turismo). Esta medida, anunciada el 4 de junio de 2026 por el ministro de Turismo, Gustavo Feliciano, también incluye la posibilidad de ampliar los plazos de carencia. El objetivo de estas condiciones especiales de crédito es ofrecer protección y apoyo económico a las mujeres afectadas por la violencia. Feliciano destacó que esta iniciativa permitirá a las mujeres que atraviesan momentos difíciles contar con un período de gracia más extenso en los financiamientos del Fungetur, lo que les proporcionará estabilidad para preservar sus negocios y, posteriormente, reanudar el pago de las cuotas. Las modificaciones en las reglas operativas del Fungetur permiten solicitar la suspensión de pagos por hasta seis meses. Además, el plazo de amortización para inversiones en capital fijo se extenderá de 240 a 246 meses, con un período de carencia que pasará de 60 a 66 meses. En el caso de financiamiento de bienes, la amortización se incrementará a 126 meses y la carencia a 54 meses. Para operaciones de capital de giro, el límite de amortización también será de 126 meses, con una carencia ampliada de 24 a 30 meses. Estas nuevas reglas se aplican tanto a nuevos financiamientos como a contratos en fase de amortización. Para acceder a este beneficio, las solicitantes deberán demostrar que son víctimas de violencia física, sexual, psicológica, moral o patrimonial, tal como lo establece la Ley María da Penha. Se requerirá la presentación de documentos oficiales, como medidas de protección, decisiones judiciales o boletines de ocurrencia. Según el Anuário Brasileiro de Segurança Pública, Brasil registra más de un millón de atenciones anuales relacionadas con la violencia de género. Considerando que más de 10 millones de mujeres lideran negocios en el país, el Ministerio del Turismo estima que los casos de violencia tienden a agravar la vulnerabilidad económica de las emprendedoras, afectando la gestión de sus negocios, la generación de ingresos, la conservación de empleos y la sostenibilidad de los emprendimientos turísticos.