IA e novas estratégias aceleram o combate à tuberculose
La tuberculose, aunque parece una enfermedad del pasado, sigue siendo una realidad preocupante en el mundo. Actualmente, se encuentra entre las principales causas de muerte por infecciones, y los esfuerzos para erradicarla avanzan a un ritmo inferior al esperado. Un estudio publicado en marzo de 2023 en la revista PLOS Global Public Health identificó diversos obstáculos en la cadena de atención de salud, desde retrasos en el diagnóstico hasta la lucha contra las formas más resistentes de la enfermedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha propuesto reducir en un 80% los casos de tuberculose para 2030, en comparación con 2014, estableciendo un límite de 6,7 casos por cada 100 mil habitantes. Sin embargo, muchos países, incluido Brasil, están lejos de alcanzar esta meta. Según un estudio de 2025 publicado en The Lancet Regional Health, la incidencia en Brasil fue de 39,8 casos por 100 mil habitantes en 2023, y se prevé que para 2030 llegue a 18,5 casos por 100 mil. La persistencia de la tuberculose no se debe a la falta de tratamientos, sino a una combinación de factores. La Mycobacterium tuberculosis (MTB), la bacteria causante de la enfermedad, se encuentra de forma latente en aproximadamente 2 mil millones de personas a nivel mundial. La infección suele activarse en condiciones de salud que favorecen su desarrollo, como el VIH, la diabetes y la desnutrición. El neumólogo José Eduardo Afonso Junior, coordinador médico del Programa de Transplantes del Hospital Israelita Einstein, señala que la pobreza, el trabajo informal y la pérdida de ingresos son factores que llevan a muchos pacientes a abandonar el tratamiento. Además, el estigma social asociado a la tuberculose, la baja escolaridad y las dificultades de acceso a los servicios de salud contribuyen a que muchos desistan de buscar atención. En el Sistema Único de Salud (SUS) de Brasil, el tratamiento estándar implica un régimen continuo de antibióticos durante seis meses. La interrupción del tratamiento puede llevar a que la bacteria desarrolle resistencia, lo que complica aún más la situación. Por ello, una de las principales líneas de investigación se centra en el desarrollo de nuevos medicamentos para combatir la tuberculose resistente. Un estudio publicado en enero de 2026 en Nature Communications ha identificado un posible enfoque para desarrollar antibióticos al descubrir que la MTB depende de un sistema de reciclaje celular que le permite fortalecerse. Si esta estrategia resulta exitosa, podría acortar la duración de los tratamientos para casos resistentes. La incorporación de la inteligencia artificial (IA) en el diagnóstico de la tuberculose se está convirtiendo en una herramienta clave para mejorar la atención. Entre las iniciativas se encuentran la implementación de pruebas rápidas mediante hisopos orales y el uso de radiografías portátiles. El radiologista Pedro Vieira, director médico del Hospital Municipal de Aparecida de Goiânia, participa en un proyecto que utiliza IA para analizar radiografías de tórax y detectar patrones asociados a la tuberculose. Este sistema, desarrollado en el marco del Programa de Apoyo al Desarrollo Institucional del Sistema Único de Salud (Proadi-SUS), permite identificar automáticamente alteraciones radiológicas, aumentando las posibilidades de un diagnóstico temprano. La IA actúa como un sistema de triage rápido, procesando imágenes en segundos y señalando anomalías, lo que permite a los profesionales de salud priorizar casos sospechosos. Esta tecnología es especialmente útil en áreas con escasez de radiólogos y en poblaciones vulnerables. Actualmente, el proyecto está en fase de validación clínica en un estudio multicéntrico en Brasil, que ha identificado cerca de 2.000 casos positivos de tuberculose. Una vez consolidados los datos, el siguiente paso será el proceso regulatorio ante la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) para incorporar esta tecnología al SUS.