Denúncias de violência infantojuvenil crescem 125% em 5 anos
Las denuncias de violencia contra niños y adolescentes en Brasil han aumentado significativamente en los últimos cinco años, según datos del Ministerio de Salud. En 2020, el Sistema de Información de Agravios Notificados (Sinan) registró 73,635 casos, cifra que se elevó a 165,413 en 2025, lo que representa un incremento del 125%. En total, entre 2020 y 2025, se reportaron 685,629 notificaciones de víctimas de entre 0 y 18 años. La mayoría de las víctimas son niñas, que constituyen el 62% del total, mientras que los niños representan el 38%. En cuanto al perfil racial de las víctimas, el 49.1% fueron clasificadas como pardas, el 35.7% como blancas y el 7.6% como negras. La violencia sexual fue la forma más común de agresión, concentrando el 34% de las denuncias, seguida por casos de negligencia y abandono (33.3%) y violencia física (32.9%). La mayoría de las agresiones se producen en el entorno doméstico, donde la madre fue identificada como la agresora en el 34% de los casos, y el padre en el 26%. En términos de edad, la adolescencia (12 a 18 años) representa el 43% de las notificaciones, mientras que la primera infancia (hasta 6 años) y la segunda infancia (7 a 12 años) abarcan el 37.5% y el 20% de los casos, respectivamente. El psiquiatra y presidente de la Asociación Paulista para el Desarrollo de la Medicina (SPDM), Ronaldo Laranjeira, señala que el aumento en las notificaciones evidencia que la violencia contra niños y adolescentes sigue siendo un problema grave y persistente en el país. Destaca que las consecuencias de estas agresiones pueden ser duraderas, afectando el desarrollo físico, emocional, social y educativo de las víctimas. Laranjeira enfatiza la necesidad de fortalecer la colaboración entre los sectores de salud, asistencia social, educación y justicia para abordar esta problemática. Durante el periodo analizado, todas las regiones de Brasil mostraron un aumento en las notificaciones. Los estados de São Paulo, Paraná, Río de Janeiro y Minas Gerais concentran el 52% de todos los casos registrados. El Nordeste lideró el aumento porcentual con un incremento del 1,200%, seguido por el Norte (809%), Centro-Oeste (508%), Sur (421%) y Sudeste (221%). La SPDM subraya la importancia de la capacitación continua de los profesionales para identificar tempranamente los signos de violencia, así como el fortalecimiento de redes de protección y la ampliación de acciones preventivas dirigidas a familias y comunidades.