Entenda como foi o processo de independência dos EUA
El 4 de julio se celebra anualmente el Día de la Independencia de los Estados Unidos, conmemorando el nacimiento de la nación como un estado soberano. Durante los siglos XVII y XVIII, el territorio estadounidense estaba compuesto por 13 colonias bajo el dominio británico: Connecticut, Delaware, Georgia, Maryland, Massachusetts, New Hampshire, New Jersey, Nueva York, Carolina del Norte, Pennsylvania, Rhode Island, Carolina del Sur y Virginia. A pesar de las diferencias económicas, las colonias gozaban de una relativa autonomía administrativa hasta mediados del siglo XVIII. Sin embargo, esta situación comenzó a cambiar en 1763, cuando Inglaterra decidió aumentar la recaudación fiscal en las colonias americanas. Según el investigador Leonardo Paz, del Núcleo de Prospeción y Inteligencia Internacional de la FGV, este cambio fue resultado de los altos costos que la Corona británica había acumulado tras varios conflictos militares. "Los costos de los conflictos llevaron a Inglaterra a imponer mayores tasas a las colonias americanas, lo que generó un descontento por la falta de representación en el Parlamento británico", explicó Paz. Para incrementar la recaudación, la Corona aprobó varias medidas que restringían la autonomía colonial y aumentaban la carga tributaria, como la Ley del Azúcar, que elevaba impuestos sobre productos como el azúcar y el vino, y la Ley del Sello, que imponía tasas sobre documentos oficiales. Estas acciones provocaron una fuerte reacción entre los colonos, quienes comenzaron a protestar contra los tributos sin representación. Uno de los eventos más emblemáticos de esta resistencia fue la Fiesta del Té de Boston en 1773, donde manifestantes arrojaron al mar cargamentos de té de la Compañía de las Indias Orientales. La represión violenta de las tropas británicas a los colonos consolidó el movimiento separatista. En respuesta a las protestas, Inglaterra endureció su política mediante las llamadas Leis Intoleráveis, que incluían el cierre del puerto de Boston y la ocupación militar de Massachusetts. Esta escalada de tensiones llevó a la realización del Primer Congreso Continental en Filadelfia en 1774, donde los representantes de las colonias buscaban negociar con el rey británico, pero sin éxito. Dos años después, el Segundo Congreso Continental aprobó la Declaración de Independencia, redactada principalmente por Thomas Jefferson y publicada el 4 de julio de 1776. A pesar de esto, Inglaterra no reconoció la decisión y se desató la Guerra de Independencia. El conflicto entre colonos y británicos se extendió de 1776 a 1783. Aunque los futuros Estados Unidos formaron su propio ejército bajo el liderazgo de George Washington, la ayuda internacional fue crucial para su victoria. Según Paz, el apoyo de Francia y España se enmarcó en la lucha por la hegemonía entre las grandes potencias europeas, que buscaban debilitar a Inglaterra. La participación francesa fue especialmente significativa en la campaña que culminó en la Batalla de Yorktown en 1781, considerada decisiva para la derrota británica. "Francia proporcionó apoyo militar, suministros, armas y financiamiento, lo que fue determinante", agregó el especialista. Finalmente, en 1783, el Tratado de París reconoció oficialmente la independencia de los Estados Unidos. El proceso de independencia estadounidense también sirvió de modelo para otros países en América Latina, donde se establecieron repúblicas presidencialistas, a diferencia de los sistemas parlamentarios. Según Paz, el 4 de julio se ha convertido en un pilar de la identidad nacional estadounidense, reforzando la percepción del país como un faro de valores y gobernanza a nivel mundial.