Caso PM Gisele: audiências do processo contra tenente-coronel acusado de feminicídio começam nesta segunda
Las audiencias del caso de feminicidio de la policía militar Gisele Alves Santana comenzaron hoy en el Fórum Criminal de Barra Funda, en São Paulo. El teniente-coronel Geraldo Leite Rosa Neto, acusado de asesinar a su esposa, será interrogado junto a 42 testigos, incluidos peritos y familiares, en sesiones que se extenderán hasta el 3 de julio. Se le imputa haber disparado a Gisele y luego haber simulado un suicidio. Si se encuentran pruebas suficientes, el caso podría ser llevado a juicio por un tribunal popular. Durante los cinco días de audiencias, se escucharán testimonios de testigos de la acusación y de la defensa. El calendario de las audiencias es el siguiente: el 29 de junio se iniciará con el testimonio del delegado a cargo del caso y otros testigos; el 30 de junio continuarán los testimonios de miembros de la policía y una testigo protegida; el 1 de julio se escucharán a familiares de Gisele, incluida su hija; el 2 de julio se presentarán más testimonios de policías; y el 3 de julio concluirá la fase de instrucción con el interrogatorio de Neto. Geraldo Neto enfrenta cargos de feminicidio y fraude procesal. Según la acusación, disparó a Gisele en la cabeza y alteró la escena del crimen para hacer parecer que se trataba de un suicidio. La defensa niega las acusaciones. En abril, el Superior Tribunal de Justicia determinó que el caso debía ser tratado en la justicia común, bajo la jurisdicción de la 5ª Vara del Júri en São Paulo, y no en la justicia militar. Si el juez considera que hay pruebas suficientes, el teniente-coronel será juzgado por un jurado popular. Gisele, de 32 años, fue encontrada muerta en su apartamento el 18 de febrero. Los informes forenses indicaron que el disparo fue realizado con el arma en contacto con su cabeza y que fue abordada por detrás. La posición del arma y otros hallazgos en la escena del crimen han llevado a los investigadores a descartar la hipótesis del suicidio. Además, testimonios de colegas de Gisele sugieren que su relación con Neto estaba marcada por celos y control, lo que generaba incomodidad en su entorno laboral.