Justin Bieber regresó oficialmente a los escenarios el sábado 11 de abril como el artista principal del segundo día del festival Coachella, que también contó con la presentación de la brasileña Luísa Sonza. Ante un público entusiasta en el Empire Polo Club, Bieber interpretó una serie de canciones, marcando su regreso a un escenario de gran envergadura tras haber cancelado su gira mundial en 2022 por problemas personales y de salud. Durante su actuación, el cantante interactuó con los fans, invitándolos a sugerir canciones a través de YouTube, donde también revisó momentos de su carrera junto a su esposa, Hailey Bieber. Bieber presentó temas de su álbum "Swag II", lanzado el año pasado, y realizó un recorrido nostálgico por sus grandes éxitos, incluyendo "That Should Be Me", "Beauty and a Beat", "Never Say Never" y "Baby", que se ha convertido en un himno generacional. Este regreso a un evento de tal magnitud se suma a su gradual retorno a los escenarios en el último año, habiendo tocado anteriormente en el Rock in Rio en Brasil. En el festival, también se presentaron otros artistas destacados, como The Strokes, que anunciaron un nuevo álbum tras seis años de pausa, y Nine Inch Noize, una colaboración entre Nine Inch Nails y el productor Boys Noize. Además, la sorpresa del día fue la aparición de Billy Corgan, de Smashing Pumpkins, quien se unió a Sombr para interpretar "1979".