En el contexto actual, muchas mujeres enfrentan una carga mental invisible pero abrumadora, que se refiere al trabajo mental necesario para mantener el hogar y la vida familiar. Esta carga incluye tareas como organizar el cuidado de los hijos, planificar comidas y buscar actividades recreativas. Leah Ruppanner, profesora de sociología en la Universidad de Melbourne, ha identificado ocho categorías diferentes de carga mental en su libro "Esgotada". A pesar de que los hombres están asumiendo más responsabilidades en el hogar, las mujeres siguen sobrecargadas por este trabajo no reconocido, lo que puede llevar al agotamiento. Ruppanner explica que la carga mental es emocionalmente agotadora y puede ser permanente. Entre las categorías que ha definido se encuentran la organización de la vida, el apoyo emocional, la higiene de las relaciones y la creación de momentos especiales. La investigadora destaca que, aunque las mujeres han sido educadas para ser atentas y responsables por el bienestar de los demás, es crucial que reconozcan la importancia de cuidar de sí mismas y de compartir estas responsabilidades. Para reducir esta sobrecarga, Ruppanner sugiere que las mujeres deben dejar de sentirse culpables por priorizar sus propias necesidades.