Durante la misión Artemis II de la NASA, los astronautas pasaron aproximadamente siete horas observando la superficie lunar desde una distancia de 6,5 mil kilómetros. Esta cercanía les permitió capturar imágenes detalladas de regiones que anteriormente solo habían sido estudiadas por sondas y satélites. A través de las ventanas de la nave Orion, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen documentaron fenómenos celestes poco comunes, como el "pôr da Terra" y un eclipse solar prolongado. Reportaron colores inusuales y patrones en la superficie lunar, especialmente en el lado oculto, que es más antiguo y montañoso, contrastando con el lado visible, caracterizado por sus grandes llanuras oscuras. La misión también estableció un nuevo récord, llevando a los astronautas a una distancia de 406,7 mil kilómetros de la Tierra, superando el récord de la misión Apollo 13. Una de las imágenes más impactantes fue el "pôr da Terra", donde el planeta se oculta detrás del horizonte lunar, mostrando detalles como nubes sobre Australia y Oceanía. Además, observaron la Bacia Orientale, una formación de 3,8 mil millones de años, por primera vez desde una perspectiva humana. Durante su viaje, los astronautas también presenciaron un raro eclipse solar desde la Luna, donde la sombra lunar bloqueó el Sol por cerca de una hora, permitiéndoles ver la corona solar.