El gobierno federal de Brasil está preparando el lanzamiento de un nuevo paquete de medidas para enfrentar la creciente deuda en el país, conocido informalmente como "Desenrola 2.0". Esta iniciativa surge en un contexto crítico, ya que el endividamiento ha alcanzado niveles récord, con más de 81 millones de personas en situación de mora, lo que equivale a casi la mitad de la población adulta. La principal estrategia en estudio por el Ministerio de Hacienda es permitir el acceso a recursos del Fondo de Garantía del Tiempo de Servicio (FGTS) para que los trabajadores puedan saldar sus deudas. Aunque esta medida es bien recibida por economistas, ya que el dinero del FGTS pertenece a los trabajadores y su rentabilidad real es casi nula tras considerar la inflación, también plantea un dilema fiscal y social. El FGTS es fundamental para financiar la construcción civil y programas habitacionales como "Minha Casa, Minha Vida". A pesar de que el paquete promete un alivio inmediato, expertos advierten que la problemática de la morosidad es estructural y que el programa original "Desenrola", lanzado en 2023, no logró detener el aumento de la deuda. Además, factores externos como conflictos internacionales han exacerbado la inflación y mantenido las tasas de interés elevadas, complicando aún más el pago de préstamos. Sin reformas que aborden las causas subyacentes del endeudamiento, los nuevos programas de renegociación podrían ser solo soluciones temporales. Para que "Desenrola 2.