Irán confirmó el lunes la muerte de Alireza Tangsiri, comandante de la Marina de los Guardianes de la Revolución, quien, según Israel, fue abatido la semana pasada. Tangsiri era una figura prominente en las fuerzas armadas iraníes y se le atribuía la responsabilidad del bloqueo del estrecho de Ormuz. La Guardia Revolucionaria indicó que el comandante "sucumbió a heridas graves". El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, había anunciado previamente que el ejército israelí había llevado a cabo una operación que resultó en la muerte de Tangsiri y otros oficiales navales. El ataque se produjo mientras Tangsiri se encontraba en un apartamento en Bandar Abbas, cerca del estrecho de Ormuz, donde se ubica el cuartel general de la Marina iraní. Su muerte se suma a una serie de asesinatos de altos funcionarios iraníes desde el inicio del conflicto, incluyendo al líder supremo Ali Khamenei. En respuesta, la Guardia Revolucionaria anunció el inicio de la 82ª fase de su operación contra Estados Unidos e Israel, que incluyó ataques con drones y misiles a objetivos en Tel Aviv y bases estadounidenses en la región. Tangsiri, quien fue nombrado comandante en 2018, había sido sancionado por Estados Unidos en varias ocasiones y era conocido por supervisar los desarrollos de drones y misiles en la Marina. En sus últimas semanas, se había vuelto activo en redes sociales, advirtiendo sobre el paso de buques en el estrecho y amenazando instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos.