El 25 de octubre, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución que declara el tráfico de africanos esclavizados como el crimen más grave en la historia de la humanidad. La iniciativa, presentada por Ghana, fue respaldada por 123 de los 193 países miembros de las Naciones Unidas, incluyendo a Brasil. Hubo 52 abstenciones, entre ellas las del Reino Unido y todos los países de la Unión Europea, y solo tres votos en contra: Argentina, Estados Unidos e Israel. Esta resolución se refiere al tráfico de africanos que fueron secuestrados y forzados a llegar a las Américas, un crimen que se perpetró durante cuatro siglos y afectó a aproximadamente 12,5 millones de personas, siendo Brasil el principal destino con casi 5 millones de esclavizados. La resolución también exige reparaciones, lo que ha generado un debate sobre si esta decisión de la ONU representará una acción concreta hacia la justicia o si se quedará en un gesto simbólico. Para profundizar en este tema, se ha invitado a Ynaê Lopes dos Santos, doctora en historia y profesora de Historia de América en la Universidad Federal Fluminense, quien ha investigado la historia de la esclavitud. Lopes dos Santos describe las tres etapas de la economía esclavista: la captura en África, el transporte en los barcos negreros y el trabajo forzado en Brasil, además de las violencias a las que fueron sometidas las personas esclavizadas y las posibles vías para una reparación histórica.