Gilson Aparecido Ferreira, de 57 años, fue encontrado muerto en la madrugada del domingo 29 de octubre, con signos de tortura, cerca de la Plaza Ugo Poli en Brasiléia, Acre. Según la Policía Militar, el cuerpo presentaba lesiones en la cabeza, cuello, espalda y tórax, así como heridas en el brazo izquierdo. Las lesiones en la espalda eran compatibles con rasguños provocados por el asfalto, lo que sugiere que pudo haber sido arrastrado. Hasta la mañana del domingo, no se habían realizado detenciones relacionadas con el crimen. La policía sospecha que Gilson fue asesinado en algún punto de la calle Belém y luego arrastrado 34 metros hasta la plaza. El hombre residía en Capixaba, y las autoridades investigan su presencia en Brasiléia y las posibles motivaciones del ataque. Una testigo que pasaba por el lugar alertó a la policía tras ver a la víctima en el suelo. Cuando llegaron, el Servicio de Atención Móvil de Urgencia (Samu) ya estaba en el lugar, pero Gilson había fallecido. La zona fue acordonada para realizar pericias, y un vecino informó haber escuchado ruidos de agresiones alrededor de las 3:30 de la mañana. La policía llevó a cabo un levantamiento detallado del trayecto para identificar posibles sospechosos y ha transferido el caso a la Policía Civil, que ha iniciado las investigaciones pertinentes.