Un acuerdo de 37,3 millones de reales entre la municipalidad de Niterói y empresas de transporte público ha generado controversia debido a una reducción del 37% en la flota de autobuses. Un informe del concejal Daniel Marques revela que la cantidad de vehículos en circulación disminuyó de 813 en septiembre de 2023 a 509 en julio de 2025, lo que ha provocado quejas de los pasajeros por la superpoblación y largos tiempos de espera. La municipalidad y las empresas han disputado estas afirmaciones, señalando que se están realizando inversiones para mejorar el servicio. La administración local asegura que adquirió 39 nuevos autobuses en 2025 y planea sumar otros 50 en 2026, especialmente para las zonas más afectadas. Sin embargo, los críticos del acuerdo cuestionan la falta de transparencia sobre las líneas afectadas y el cumplimiento de las contrapartidas establecidas, que incluyen la renovación de la flota y un aumento en la oferta de viajes. Los pasajeros han reportado problemas de confort, como la falta de aire acondicionado y vehículos sobrecargados, lo que ha llevado a situaciones incómodas y peligrosas. Las empresas de transporte, por su parte, defienden que han trabajado para mejorar el servicio y que la reducción de la flota no ha afectado la calidad del transporte. Sin embargo, los usuarios continúan enfrentando dificultades, especialmente en las líneas oceánicas y en la Zona Norte, donde los tiempos de espera pueden llegar hasta 40 minutos.