El Tribunal de Justicia del Distrito Federal (TJDFT) autorizó el uso de un terreno valorado en 2,3 mil millones de reales en la Serrinha del Paranoá, con el objetivo de fortalecer el capital del Banco de Brasília (BRB). Esta decisión revocó una medida cautelar que impedía la transacción por motivos ambientales. El desembargador Roberval Belinati argumentó que la venta del terreno no representa un riesgo ambiental inmediato y subrayó la importancia de la estabilidad financiera del BRB. La propiedad, conocida como "Gleba A", pertenece a la estatal Terracap y es el activo más valioso que el gobierno de Ibaneis Rocha planeaba utilizar para obtener recursos para el banco. La medida anterior, dictada por el juez Carlos Frederico Maroja de Medeiros, había considerado que el terreno se encontraba en una zona ambientalmente sensible, vinculada a nascentes y al ciclo del agua del Lago Paranoá, lo que requería un análisis más exhaustivo antes de cualquier operación. Belinati destacó que la posibilidad de venta no implica, por sí sola, un daño ambiental, y que las restricciones ambientales existentes seguirían vigentes. Además, argumentó que impedir al gobierno del DF llevar a cabo esta operación afectaría la libertad de elección política y perpetuaría la inestabilidad del BRB, que enfrenta una crisis financiera significativa.