El presidente del Banco Central de Brasil, Gabriel Galípolo, afirmó que el conservadurismo adoptado por el Comité de Política Monetaria (Copom) ha permitido al país enfrentar de mejor manera los efectos de la guerra en el Oriente Medio. Este enfoque, junto con el perfil exportador de petróleo de Brasil, brinda un margen de maniobra para evaluar el impacto de la crisis en la economía local. No obstante, Galípolo advirtió sobre los efectos duraderos en los precios debido a las restricciones de oferta generadas por el conflicto. El presidente del BC destacó que el mercado ya anticipa efectos prolongados en los precios de diversos productos, lo que podría complicar la situación económica. Desde 2020, Brasil ha enfrentado múltiples choques, incluyendo la pandemia de COVID-19 y la guerra entre Ucrania y Rusia, lo que ha llevado a los banqueros centrales a cuestionar la naturaleza temporal de estos impactos. Actualmente, el Banco Central proyecta una inflación de 3,3% para el tercer trimestre de 2027, ligeramente superior a la estimación anterior de 3,2%. Recientemente, el BC redujo la tasa Selic de 15% a 14,75%, aunque los futuros recortes son inciertos debido a la alta volatilidad del contexto internacional.