Un estudio realizado por investigadores japoneses ha revelado un límite biológico en la clonación de mamíferos, tras observar un "colapso mutacional" en la 58ª generación de ratones clonados. Publicado en la revista Nature Communications, el estudio indica que las clonaciones acumulan mutaciones genéticas, lo que impide la replicación indefinida. Este hallazgo subraya la importancia de la reproducción sexual para la supervivencia a largo plazo de las especies, respaldando la teoría de la "catraca de Muller". Los científicos, liderados por Teruhiko Wakayama de la Universidad de Yamanashi, comenzaron su investigación en 2005, clonando ratones a partir de un ejemplar original. A lo largo de 20 años, realizaron más de 30,000 intentos, generando un total de 1,200 ratones. Sin embargo, a partir de la 25ª generación, comenzaron a acumularse mutaciones desfavorables, resultando en una disminución drástica de la tasa de supervivencia. En la 58ª generación, todos los clones fallecieron poco después de nacer, a pesar de no presentar anomalías visibles. El estudio también mostró que las hembras clonadas que se aparearon naturalmente con machos pudieron dar a luz descendencia saludable, lo que refuerza la idea de que la reproducción sexual es esencial para evitar el colapso mutacional.