La Moldavia ha declarado un estado de emergencia de 60 días en el sector energético debido a la interrupción del suministro eléctrico desde Europa, provocada por ataques rusos en Ucrania. Esta medida fue aprobada por el Parlamento y entrará en vigor de inmediato, instando a la población a ahorrar energía, especialmente durante las horas pico. El primer ministro Alexandru Munteanu hizo un llamado a los ciudadanos para que "eviten todo consumo innecesario de energía" y mantengan la unidad en esta difícil situación. La Moldavia, que depende en gran medida de la electricidad importada de Rumania a través de una línea que cruza el sur de Ucrania, enfrenta ahora desafíos adicionales debido a daños en esta infraestructura. Las autoridades moldavas han indicado que se requieren "operaciones de desminado" en la zona afectada antes de que se puedan realizar reparaciones, aunque no han proporcionado un plazo estimado para la normalización del suministro eléctrico. Esta crisis energética se suma a la difícil situación que enfrenta la región en medio del conflicto en Ucrania.