El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ha decidido bloquear 1,6 mil millones de reales en el presupuesto de 2026, con el objetivo de controlar el crecimiento de los gastos obligatorios, como pensiones y beneficios asistenciales. Este ajuste se hizo necesario debido a que las proyecciones de gastos superaron el límite establecido de 2,392 billones de reales. Para mitigar la carga en el Instituto Nacional del Seguro Social (INSS), se implementaron cambios en el Atestmed, ampliando el plazo para el subsidio por enfermedad y, potencialmente, disminuyendo la demanda de evaluaciones presenciales. A pesar de este bloqueo, la recaudación federal en los primeros dos meses del año alcanzó un récord de 547,8 mil millones de reales. La contención de recursos se produce cuando las estimaciones de gastos superan el límite de gastos, lo que lleva a una reducción de las llamadas "gastos discrecionales", como las inversiones del gobierno. Para 2026, se espera un superávit de 0,25% del PIB, aunque la proyección inicial de déficit es de 59,8 mil millones de reales, tras descontar ciertos gastos. Además del bloqueo actual, el gobierno ya había reservado 43,4 mil millones de reales para ser utilizados en diciembre, como parte de un esfuerzo por controlar los gastos. En términos de recaudación, la cifra total cayó en 600 millones de reales, mientras que la recaudación neta, después de transferencias a estados y municipios, disminuyó en 13,7 mil millones de reales.