Un artefacto explosivo encontrado en la frontera entre Colombia y Ecuador ha aumentado la tensión diplomática entre ambos países. El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, calificó el hallazgo como un "incidente accidental", tras una investigación que determinó que la bomba, de tipo MK, ricocheteó desde territorio ecuatoriano hacia el colombiano. Este incidente se produce en medio de una guerra tarifaria y de acusaciones mutuas sobre la falta de acción contra grupos ilegales en la frontera. La bomba fue detonada por las fuerzas militares colombianas después de ser descubierta por campesinos de la región. El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, ha negado las acusaciones de bombardeo realizadas por Colombia. Sánchez afirmó que el artefacto no fue lanzado intencionadamente hacia Colombia y que se trató de un hecho fortuito. La relación entre los dos países es tensa, especialmente debido a las críticas del Ecuador hacia el gobierno colombiano por su supuesta inacción frente al narcotráfico y la minería ilegal. Históricamente, la frontera entre Colombia y Ecuador ha sido escenario de conflictos, como el ocurrido en 2008, cuando un bombardeo colombiano en territorio ecuatoriano llevó a una crisis diplomática. En la actualidad, Quito, con el apoyo de Estados Unidos, lleva a cabo una campaña de bombardeos antidrogas, mientras que campesinos de la zona han denunciado abusos por parte del Ejército ecuatoriano.