El juicio de Dr. Jairinho y Monique Medeiros por la muerte de Henry Borel fue suspendido y reprogramado para el 25 de mayo. La decisión de posponer la sesión se produjo tras la salida de la defensa de Jairinho, lo que generó reacciones mixtas entre los presentes, que incluían familiares de los acusados y de la parte demandante. Durante el juicio, Monique, quien vestía una camiseta con la foto de su hijo, mostró su emoción al enterarse de que se relajaría su prisión preventiva. El tribunal, ubicado en el Centro de Río de Janeiro, tuvo acceso restringido y prohibió el uso de celulares. Los asistentes, separados del jurado por paneles de vidrio, reaccionaron a lo largo de las tres horas de la sesión. La magistrada Elizabeth Louro mantuvo un enfoque estricto hacia las defensas y protagonizó un momento de humor cuando su celular sonó durante el juicio, lo que provocó risas entre los presentes. La abogada de la acusación, Cristiano Medina, solicitó que la Defensoría Pública asumiera la defensa de Jairinho en caso de que su equipo se retirara nuevamente, lo que fue aplaudido por la audiencia. Durante la sesión, se evidenció la tensión emocional de los familiares de Monique, quienes portaban camisetas que proclamaban su inocencia. El juicio sigue generando un intenso interés público y emocional debido a la gravedad del caso.