El juicio por la muerte de Henry Borel comenzó en un ambiente de tensión y sorpresas. La defensa de Jairinho solicitó un aplazamiento del proceso, argumentando problemas de acceso a las pruebas, pero la jueza Elizabeth Louro rechazó la solicitud. Posteriormente, los abogados de Jairinho anunciaron que se retirarían del caso, lo que generó revuelo en la sala. Monique Medeiros, madre de Henry y también acusada, se mostró visiblemente afectada, vistiendo una camiseta con la foto de su hijo. Durante la audiencia, Monique permaneció en silencio, con las manos juntas, mientras que Jairinho, vestido con un abrigo azul marino, revisaba documentos y conversaba con sus defensores. La reacción del público fue inmediata ante el anuncio del abandono de la defensa, con murmullos y expresiones de sorpresa. El representante del Ministerio Público expresó su descontento, y la defensa de Leniel Borel, familiar de la víctima, manifestó su tristeza por la decisión, indicando que solicitará la intervención de la Defensoría Pública si la defensa se retira. Henry Borel, de 4 años, falleció el 8 de marzo de 2021 en Río de Janeiro, presentando signos de agresión. Jairinho enfrenta cargos por homicidio calificado, tortura y coacción, mientras que Monique es acusada de homicidio por omisión calificado, además de tortura y coacción. Las penas por estos delitos podrían superar los 50 años de prisión para ambos, considerando la gravedad de las acusaciones y el contexto familiar de los hechos.