El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció el 20 de octubre que el país suspenderá temporalmente algunas sanciones al petróleo de Irán para mitigar el aumento de precios en el mercado global. Esta medida permitirá la venta de petróleo iraní que actualmente se encuentra almacenado en buques en el mar. Según Bessent, la autorización es puntual y tendrá una duración limitada. La acción permitirá que aproximadamente 140 millones de barriles de petróleo ingresen rápidamente a los mercados internacionales, aumentando la disponibilidad de energía y aliviando las presiones sobre la oferta causadas por Irán. Bessent destacó que esta estrategia se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio para mantener los precios bajo control mientras se continúa ejerciendo presión sobre el régimen iraní. Además, la autorización se limita exclusivamente al petróleo que ya está en tránsito y no permite nuevas compras o producción. El secretario también indicó que Irán enfrentará dificultades para acceder a cualquier ingreso generado por esta venta, y que Estados Unidos mantendrá una presión máxima sobre el país y su capacidad de operar en el sistema financiero internacional.