El presidente Lula ha solicitado a Geraldo Alckmin, actual vicepresidente y miembro del PSB, que considere una candidatura al Senado en lugar de continuar en la chapa de reelección para las elecciones de octubre. A pesar de esta sugerencia, el PSB ha reafirmado su compromiso de mantener a Alckmin como vice en la campaña. Lula propuso que Alckmin discuta con el ministro de Hacienda, Fernando Haddad, sobre cómo podría contribuir de manera más efectiva en la contienda electoral. Aunque el PSB no ha respondido públicamente a la propuesta de Lula, algunos dirigentes reconocen que la situación genera tensión interna. El presidente del PSB, João Campos, ha dejado claro que la permanencia de Alckmin en la chapa es un punto no negociable. A pesar de las presiones, el partido no planea obstaculizar la segunda candidatura al Senado en São Paulo, y se muestra dispuesto a apoyar la campaña de Haddad. En medio de este contexto, Alckmin lidera las encuestas para el Senado, con un 31% de las intenciones de voto, superando a otros candidatos. Haddad, quien se prepara para su campaña, considera "natural" que Alckmin siga en su cargo actual, a pesar de las declaraciones de Lula. La situación refleja una búsqueda de ampliar el apoyo electoral más allá de la izquierda, con el objetivo de fortalecer la posición del PT en las próximas elecciones.