Una estructura precaria colapsó durante un cortejo fúnebre en Lanchema, Cajamarca, Perú, el 17 de marzo, mientras familiares transportaban un ataúd. El incidente ocurrió en medio de intensas lluvias que elevaron el nivel de los ríos y aumentaron el riesgo de desastres en la región. A pesar de la caída del ataúd al río, los habitantes lograron recuperarlo sin que se registraran heridos. Testigos indicaron que la estructura ya mostraba signos de deterioro, agravados por la humedad y la falta de mantenimiento. El Servicio Nacional de Meteorología y Hidrología del Perú (Senamhi) advirtió que el colapso de la estructura se produce en un contexto de alerta por la activación de ravinas, un fenómeno que puede generar flujos repentinos de agua, lodo y escombros tras lluvias intensas. Estas condiciones incrementan el riesgo de deslizamientos y comprometen la estabilidad de infraestructuras como puentes y caminos. Las autoridades han recomendado evitar la circulación en áreas de riesgo durante los períodos de alerta meteorológica, especialmente ante el aviso de peligro elevado de inundaciones en al menos 13 provincias, incluida Jaén.