Burocracia na fronteira custa R$ 1.500 por dia a caminhoneiros
El transporte de cargas entre Brasil y sus países vecinos enfrenta un alto costo oculto debido a la imprevisibilidad en los tiempos de liberación de cargas, lo que afecta la competitividad del sector logístico. Según empresarios que participaron en el 1º Encuentro de Transporte Rodoviário Internacional de Cargas, organizado por la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT) el 23 de junio de 2026, un camión detenido en la frontera puede costar alrededor de R$ 1.500 por día. Danilo Guedes, vice-presidente de Relaciones Internacionales de la NTC & Logística, destacó que la falta de previsibilidad en la liberación de cargas representa uno de los mayores desafíos del transporte internacional. Entre las quejas de los empresarios se encuentra la Ley del Motorista, que exige un descanso ininterrumpido de 11 horas para los conductores. A diferencia del transporte nacional, el flujo internacional implica largos tiempos de espera en controles aduaneros que escapan al control de las transportadoras. Julia Borghetti, directora adjunta de la Asociación Brasileña de Transportadores Internacionales (ABTI), explicó que la modificación en la ley ha alterado la dinámica del descanso, ya que ahora los tiempos de espera en la frontera se contabilizan como horas de trabajo. Esto ha generado un impacto en el tiempo de tránsito, que se ha incrementado en uno o dos días, afectando la cadena logística. José Aires Amaral Filho, superintendente de Servicios de Transporte Rodoviario y Multimodal de Cargas de la ANTT, mencionó que casi el 60% de las cargas se concentran en tres puntos de frontera: Foz do Iguaçu, São Borja y Uruguaiana. Ante estos costos por el tiempo ocioso, los representantes del sector han solicitado la intervención del gobierno para actualizar los valores oficiales de flete, incorporando las pérdidas financieras. A pesar de las dificultades, los empresarios enfatizaron que el transporte rodoviario es fundamental para el comercio en Sudamérica, representando el 65% de la matriz de transporte de Brasil y el 49,6% de las exportaciones hacia los países del Mercosur. Durante el evento, miembros de la Receita Federal reconocieron el impacto negativo de los trámites aduaneros y anunciaron que están trabajando en medidas para desburocratizar el paso de camiones. Antonio Márcio, auditor fiscal de la Receita, informó que se implementará el sistema "FastLine", que permitirá a los transportadores clasificados como Operador Económico Autorizado (OEA) realizar el tránsito sin detenerse en instancias burocráticas. Este proyecto piloto comenzará en diciembre, inicialmente en Chuí, donde Uruguay ya ha mostrado disposición para adaptar su legislación, aunque Argentina aún se muestra reticente. Además, se está desarrollando el sistema "Argos", que integrará datos de cámaras de peaje y sensores de GPS para simplificar aún más el tránsito.